divendres, 8 de juny del 2012

REFLEXIÓ D'UNA TREBALLADORA


En nuestra sociedad y  en el mundo en general están sucediendo muchas cosas de una manera muy rápida.
La caída del sistema económico capitalista está llevando consigo muchos cambios, a los que debemos adaptarnos si no queremos ser arrastrados en la caída.
Ni soy economista ni tengo don de la palabra. Pero si que intento tener una visión global de lo que sucede, independientemente de lo que nos quieren hacer creer los medios. 
La crisis no es una cosa nueva, ni de ahora. Mantener el nivel de vida que teníamos hace unos años ha condenado a la más absoluta pobreza a un montón de personas  a las que hemos acordado llamar el tercer mundo en un intento de alejarlas de nosotros. Esas condiciones se nos están acercando cada vez más por el empeño de seguir con este sistema económico insostenible. Ya es habitual la imagen de personas dentro de los contenedores. Pero ante esto hemos desarrollado la habilidad de mirar para otro lado.

El propio sistema ha trabajado arduamente y ha conseguido sus objetivos en un intento de desocializar a la sociedad. Lo que no nos sucede a nosotros no está pasando y si nos pasa es porque lo tenemos merecido. Aparece la culpabilidad, la culpabilización pero no la solidaridad ni la socialización.
Con todo esto, aparecen movimientos sociales que aglutinan a personas de diversas ideologías pero con un mismo objetivo... cambiar el sistema desde el pueblo y para el pueblo. En estos movimientos de personas indignadas por cómo se está llevando a cabo el manejo de esta crisis, hay gente de diversos colectivos, asociaciones, grupos políticos y sindicatos. Pero se decide que no se utilice el movimiento para crecimiento de ninguno de estos grupos, porque el objetivo no es ganar votos, ni que nadie se haga publicidad. Sus objetivos están por encima de eso y van mucho más allá.
Por otro lado, los y las trabajadoras empiezan a darse cuenta de las dimensiones del problema del desastroso manejo de la caída del capitalismo, dónde se recortan derechos sociales para inyectar a bancos y banqueros, para poder seguir adelante con privatizaciones y corruptelas.
Los sindicatos actúan, convocan... Para mí los sindicatos también es una institución que debiera reinventarse para estas condiciones en las que vivimos. Hay mucha gente que trabaja y ha trabajado muy duro por la defensa de los derechos laborales, pero con una cúpula engullida por este sistema desgranador donde se valora el dinero por encima de las personas, hay poca libertad de movimiento.
El 15M, con su poder de convocatoria ha estado apoyando las acciones promovidas por los sindicatos. El otro día en una Asamblea de Trabajadores se habló del éxito de la manifestación del 29 de marzo, gracias al esfuerzo de los sindicatos. Los sindicatos movilizaron a mucha gente, pero los movimientos sociales también. También vi el día de la huelga a personas de movimientos sociales no afiliadas a ningún sindicato apoyando piquetes. Este movimiento ciudadano tiene claro que estamos unidos por un mismo fin, conseguir la revocación de la reforma laboral y defender los servicios públicos. Pero no siempre están de acuerdo con las condiciones en que han estado pactando hasta ahora las cúpulas de los sindicatos mayoritarios. Trabajo en la administración pública y por ello sé que hay muchas trabajadoras que se movilizan porque se les están recortando sus derechos laborales, cosa que me parece justa. Pero los movimientos sociales no se están movilizando por lo mismo, por los derechos laborales concretos de trabajadores concretos. Se están movilizando en contra de un sistema desfasado que está arrasando con todos los derechos sociales , los laborales incluidos. Ahí hay una diferencia importante de fondo, pero bajo mi punto de vista, lo que debemos hacer es unir fuerzas cuando la lucha es la misma, contra el sistema.
En aquella Asamblea de Trabajadores oí como se decía que los trabajadores teníamos que secundar las movilizaciones, porque tarde o temprano nos iba a acabar afectando a cada uno de nosotros. Pienso que el mensaje del 15M es que estas reformas ya están afectando y mucho a muchas personas. Se mantiene una visión más global que la pérdida de derechos en cada sector de trabajadores en concreto. 
Cada persona es libre de movilizarse por los motivos que le impulsen. Pero creo que desde un sindicato no se deben lanzar mensajes individuales, donde se le de al resorte de que cada uno lucha por no perder su estatus. Desde un sindicato se debiera crear una conciencia colectiva del problema para estar todos unidos y tener más fuerza. Me parece absurdo que una semana haya una manifestación por la sanidad pública, al otro por la enseñanza, al otro por el día del trabajador. Y más absurdo que los interinos se movilicen porque les reducen las horas, los fijos por que les reducen complementos.. cada uno cuando le afecta...Se deben juntar esfuerzos, hacer las manifestaciones por los derechos sociales, y sobre todo contar con los movimientos sociales. Estuve en una Asamblea de trabajadores la semana del doce de mayo y no se habló de la manifestación global por el aniversario del 15M. En cambio sí he visto a mucha gente del 15M haciendo difusión de las convocatorias de sindicatos u otras organizaciones cuando se han movilizado en defensa de lo social. Si no se consigue cohesionar la sociedad y crear una conciencia de clase, no se podrá aglutinar a la gente suficiente para que la presión obligue al cambio... y eso es una labor muy costosa, por lo que no podemos permitirnos el lujo de irnos tirando piedras los unos a los otros por limitar la visión al propio entorno.
Es por si sirve de reflexión.
Una trabajadora, pero antes que trabajadora  miembro de una sociedad en construcción.

1 comentari:

  1. Totalmente de acuerdo con esta compañera.
    Dejemos de mirarnos el ombligo, de preocuparnos sólo por lo que nos afecta directamente y actuemos unidos con el objetivo de crear un mundo mejor.

    No lo he escrito yo, pero podía haberlo hecho.
    Gracias.

    Reyes.

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